martes, 29 de enero de 2019

3



Ya te dije que no lo ibas a encontrar
que no surgirá de tu nada
mas que el gesto que perdiste
que tu dedo alzado solamente
difumina el borrón de sombras.
Pero sigues buscando,
continúas con el ritual
más allá de las tinieblas.
Cuídate.
Cuídate.
Donde los animales reconstruyen el simulacro de la huida,
puedes perder tu imagen,
el pálido sabor a guayaba intuición
de algo que permanece.

(La caligrafía de los isópodos. Editorial Huerga y Fierro)


                                                             Cenobio de Valerón. Gran Canaria.

martes, 22 de enero de 2019

Beatriz


A mi hija
I

Si buscas entrar en la flor que acompaña a la brisa última del día
el día puede ser una plegaria en el volcán de la flor

donde una mariposa demora a sorbos el vino que dejó septiembre
y así acopiar valor para sumergirte en el río

en el que no es preciso saber nadar.

Y abrazaremos a la mariposa
que sabe nadar
en las alas del gran río.

II

Sigue la alegría en el lugar donde siempre estuvo.
Donde siempre va a estar
porque sabe que hay un hueco,

el hueco blanco de la mariposa a ras del infinito.

Y el hueco de la mariposa, con las alas sobre la osamenta del ciervo,
palpita.

El vuelo verde de la mariposa sobre la hierba.
El baile de sus alas, dibuja el infinito.

III

Donde las ovejas depositan su lana,
yo me abandono al sueño de la mariposa.

Agradezco la calidez de la almohada,

el balido de las ovejas me acuna

y la hierba dibuja una caricia
acompasada por el viento.

(La caligrafía de los isópodos. Editorial Huerga y Fierro.)

                                                                              
                                                                                 KANO EINO  狩野永納筆 

lunes, 14 de enero de 2019

Algunos hombres

I

Algunos hombres,
a los que nadie mira de frente,
atisban
los espacios que brotan entre dos espantos.
Vislumbran
los últimos recuerdos en la frágil concha
del ser ciego,
se arrastran sobre el olvido
y reconocen,
por encima del pavor, que siempre
se están cayendo cuatro párpados,
dos seres enroscados a la nada.

(Hombre. Editorial Huerga y Fierro)

                                                                    Edvard Munch

sábado, 12 de enero de 2019

Pacto

Tendríamos que llegar a un pacto como los que firman
las señoras de la guerra
y deponer las armas.
Trazaremos una demarcación,
un territorio donde a estos pies se les permita pisar
el después del conflicto. Acepto que en el reparto se me otorguen
las aguas más oscuras del océano,
el débil eco en el precipicio de la sima,
el territorio donde nadie pernocta.
Tuyos, los peces de la salvación,
las palpitantes frutas que se funden en la lengua,
la cálida marea donde los niños nadan
y lo que desees, todo lo que desees.
Sólo pido, a cambio, que me confieras
contemplar el silencio del coral desde la misma hondura en que se enraíza,
tumbarme entre las ortigas que hieren los pies del caminante,
retornar al silencio en el olvido y su fuga,
abrir los ojos en la caverna hasta que encuentre lo que no es ni luz ni sombra,
sólo un simple claro obviado en los mapas.
Permíteme, aunque cueste añadir una adenda al armisticio,
permíteme no ser.

(La caligrafía de los Isópodos. Editorial Huerga y Fierro.)


                                                                   Remedios Varo

miércoles, 9 de enero de 2019

A Reinaldo Arenas

                                             


                                                    A Reinaldo Arenas

Tierra mordida por hombres
condenados a reflejarse en sus aguas.
Los pozos-hombres, los brazos-pozos,
los hombres-martillo,
los hombres-máquina saliendo y entrando en el pozo,
perdiéndose en la garganta de todos los pozos.

(De los que nadie habla. Huerga y fierro editores.)

                                                          Henry Andrés Fernández Auscarriaga