domingo, 18 de noviembre de 2018

Todavía estás a tiempo


                                                                       Vincent van Gogh


Volver al lugar donde el rojo clavel era el fuego en mis manos,
a ese espacio inventor de palabras, al barro moldeado entre los labios,
a ese momento donde decir melodía era Chopin en sus dedos
y azul, abriendo mucho la boca, se derramaba sobre el cielo de la tarde,
y la mezcla del clavel y el mar extendía la mañana.

Volver a ese lugar del instante repetido y distinto e igual a sí mismo
donde los animales apresurados, escondían sus sombreros entre las cañas,
dulce aire al respirar roza tus ojos de miel y luz.

Volver. Todavía estás a tiempo de desandar el espacio inmensurable donde un siglo era el secreto lento de la tortuga,
volver a tus pies de un salto.

Estás a una sola puerta de la habitación donde imaginabas
que morirse
era sólo cerrar los ojos,
la espera del sueño,
a oscuras,
hasta que el canto de los pájaros,
descubría al sol escondido
entre las cañas de azúcar y los diminutos sombreros.

Y entonces, se acababa el instante temeroso
porque aparece tu ángel despistado en el aroma del yerbahuerto
y Dios te espera en el fondo del vaso de leche.

Aún estás a tiempo de apretar los párpados y volver
al lugar de lo prescindible, donde se pierden los utensilios
y no pasa nada.
Aún estás a tiempo de volver
al lugar de las cosas que se comen con las manos.


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